lunes 16 de enero de 2012

Rituales para antes de Bailar


Bailar en algún sitio es un acontecimiento siempre para mí.
Aunque no sea la primera vez, siempre siento que es como mi "primera cita" con la danza.
Como si fuese la primera vez, aunque ya haya bailado más veces en el mismo sitio. No importa.
Siempre vuelvo a sentirme nerviosa y ansiosa por vestirme con esa segunda piel de brillos y lentejuelas que usamos las bailarinas.
Siempre grabo un cd nuevo para cada actuación, porque según el día o el lugar, se me antoja bailar unas u otras canciones.
Busco mis mil trajes, todas las prendas reflectantes encimade la cama, esperando a ser elegidas o no para la actuación.
"Tengo que coger el bajo de esta falda" pienso mientras descarto mi última adquisición aún no tuneada para mis proporciones corpóreas.
"Necesito alfileres para este fajín" reflexiono conmigo misma mirando la prenda que nunca quiere adherirse y ceñirse a mi cintura y tengo que domar antes de salir a bailar.
Siguiente paso... ¡Maquillaje!
Sombra aquí, sombra allá, espera, que colores de vestidos llevo... Así no puedo ponerme hoy esta sombra porque no tiene sentido, bueno, bien, no queda rímel, ¿qué hago?
Se lo cojo prestado a mi hermana, que siempre tiene...
Perfecto, ya estoy lista.
Cierro la "maleta de los bolos" y me dirijo con cierto nerviosismo, que agradezco porque me llena de adrenalina al lugar del evento.
Antes de salir al escenario, miro hacia arriba intuitivamente, acaricio mis anillos y sonrío.
Mi último pensamiento antes de salir a bailar es:
"Qué suerte tengo de poder hacer lo que más me gusta"...

Jessica.

sábado 3 de diciembre de 2011

Practicando con la Darbouka egipcia

Una de las cosas que me hizo aprender a amar la Danza Oriental fue su música.
Entre sus instrumentos de percusión se encuentran, entre otros, los crótalos, y la Darbouka.

Aunque soy bailarina, siempre me han encandilado estos instrumentos, en particular, la darbouka, que sabe sacar la energía y fuerza de la bailarina y hace vibrar a todo aquel que la escucha.

Tengo una tabla egipcia que me regalaron al poco tiempo de empezar a bailar, y practico siempre que puedo, porque a veces, mis manos, quieren crear en vez de el baile, construir la música.

...O intentarlo...

Os dejo un pedacito de esta percusionista en ciernes, a ver si os gusta.

Dum, tak, tak, dum, tak!


miércoles 23 de noviembre de 2011

La Magia de la Danza Oriental


Se habla mucho de la "Magia de la Danza Oriental". Y muchas veces me pregunto... ¿Por qué se habla de ese embrujo de esta danza y no, por ejemplo, del hechizo de la danza moderna o el ballet?

Sin duda, la Danza Oriental tiene algo significativo, algo tan contemporáneo como antiquísimo.

Algo como el té o el café, una esencia que resiste el devenir de los años, incluso de los siglos.

Cuando vi por primera vez bailar Danza Oriental me quedé algo extrañada. Yo venía de la Danza Moderna, y me pareció algo tan novedoso como sinuoso. Algo que sabía aunar la dulzura de unos brazos con la fuerza rotunda de una cadera.


En especial, me quedé impresionada con una alumna que vi bailando, la suavidad y la contundencia a la vez de su cuerpo parecía hipnótica. Yo desconocía que poco después, nos convertiríamos en compañeras y compartiríamos tantos momentos. Era como si la danza no se quedase en el escenario. Era como si el baile que se ejecutaba supiese traspasar la cuarta dimensión con el espectador, como si se trasladase una fuerza femenina tan fuerte que todos los que estábamos allí, pudiésemos embriagarnos de esa mezcla de alma y cuerpo que transfiere la Danza.


Creo que si me preguntases por la Magia de la Danza Oriental... Respondería que esa cualidad viene dada porque nunca te deja indiferente... Suele ser difícil... O por lo menos, a mí nunca ha podido hacerlo.
Nunca he visto dos bailarinas ejecutando una danza similar ni siquiera en una coreografía. La capacidad de infundir matices nuevos, en un mismo baile, me parece especial. También me parece que la mujer físicamente, desbloquea todo su cuerpo.

Descongestiona su anatomía y se hace dueña
de todo su cuerpo, algo que afecta positivamente a nivel emocional y psicológico, ya que vivimos, a mí parecer muy determinadas por nuestros cuerpos, y porque no, a veces presas de complejos de todo tipo.

Creo que la Danza Oriental no es sólo materia del virtuosismo, sino, también de un alma, que se refleja en la luz de la danza, cierto es que la ventana para vislumbrar este halo lumínico es la técnica, pero sin algo que querer contar, sin algo que querer transmitir, la danza, no trasciende, se queda en algo terrenal, cuando lo bonito, es que siendo un
a de las artes más físicas que existen, sea capaz, de abrirnos espectros a otras realidades por un momento.

Un momento donde la persona deja de ser, para ser otra cosa, para transformar por un momento su emplazamiento a donde ella quiera llevar a su público.

A veces, es la suavidad de la bailarina, otras su fuerza, otras
, he llegado a sentir una danza ejecutada hasta con rabia, con ira, y aún así parecerme lo más vulnerable y hermoso que he visto nunca.

Todos tenemos en la mente, a esa bailarina que nos atrapó un día, y la razón por la que lo hizo.

Ese candor, que por un momento, nos hizo sentir esa ilusión pri
migenia que sólo tiene la magia.



Jéssica.

domingo 6 de noviembre de 2011

Encuentro de Percusión y Danza en Rivas

El próximo viernes día 11 de noviembre, se llevará a cabo el Primer Encuentro de Percusión y Danza en Rivas-Vaciamadrid, de 20:00 a 23:00 horas en la Casa+Grande de Rivas-Vaciamadrid (Casco antiguo).

Una magnífica oportunidad para músicos que tocarán para bailarines y para bailarines y bailarinas que podrán disfrutar y bailar con percusión en directo.
Te esperamos.


sábado 1 de octubre de 2011

Actuación en el Restaurante Al-Amán


Actuación de Danza Oriental mañana sábado 1 de octubre a las 22:00 horas en el Restaurante Al- Amán, situado en la calle Leganitos, nº 27, de Madrid.


jueves 29 de septiembre de 2011