jueves, 23 de marzo de 2017

Rutina para evitar dolor lumbar

Esta vez, he hecho un tutorial para explicar unas posturas de yoga, que personalmente me ayudan mucho a prevenir dolores de espalda en la zona lumbar, sobre todo, cuando hay problemas de lordosis en esa zona.
Es un consejo que creo que puede servir a todo el mundo pero sobre todo creo que puede ser muy útil para bailarinas de danza oriental.


sábado, 25 de febrero de 2017

Intensivo de danza oriental con Jelila

Como profesoras y bailarinas, es bueno seguir reciclándose cada cierto tiempo, damos mucho de nosotras tanto en las clases como en el escenario y es bueno, hacer acopio de energía y recursos y regenerar la ilusión y el amor por esta danza cada cierto tiempo.
Para ello, qué mejor que tomar algún que otro intensivo con maestras y maestros que ayuden a abrir las ventanas de la danza y nos llenen los pulmones de danza nueva.
El otro día tomé un intensivo de clásico oriental con "Jelila", Laura Perucho, y me encantó. Jelila trabaja como profesora en la escuela de Munique Neith de Barcelona y hacía tiempo que la seguía la pista por las redes sociales, aprendiendo mucho de sus diversas actuaciones y admirando mucho su estilo, que me parece un soplo de aire fresco y risueño, pero con todo el peso del folclore y gracia egipcia.
A nivel de técnica, me pareció excelente y explicaba de una manera cercana y muy clara todo, tanto a nivel musical como de ejecución de los pasos.
En definitiva, trabajamos desplazamientos, giros (que me recordaron mucho a los giros "Reda"), arabescos, cadera y algo súper importante al menos para mí, la actitud en el escenario.
Espero poder repetir prontito.

martes, 7 de febrero de 2017

Compañeras de Coreografía

No compartían sangre, pero se querían de una manera fraternal. Siempre eché de menos una hermana mayor y ella tomó ese papel sin que yo se lo pidiera. Me llevó a bailar con ella en unos de los momentos más duros de mi vida, cuando mi padre estuvo enfermo, y me hizo aprender de sus brazos rectos al bailar, su cadera concisa y limpia y su carácter tenaz, responsable pero siempre humano, contaba los tiempos de la canción, pero también su musicalidad. Y entre actuación y actuación, fui aprendiendo muchas cosas de ella, una "sagitaria" que al igual que se pone el mundo por montera para proteger al débil de las injusticias, sabe tener paciencia de santa cuando sabe que algo merece la pena.
En el mundo de la danza, más si cabe, uno necesita aliados y compañeros, en medio de tanta lentejuela y competencia, a veces voraz, y al igual que en la fotografía, nunca sabré quién sostiene a quién, no se si se apoya en mí, o soy yo la que está asida a ella como a un clavo ardiendo para no caer.
Dos guerreras que jamás lucharon entre ellas, sino que decidieron luchar juntas, y la danza fue su mayor baluarte en su afrenta vital.
Gracias, Irene Castro Escribano.











Fotografía perteneciente a la Obra "Al Debarán" de Victoria Ameijide.

viernes, 3 de febrero de 2017

La danza del vientre no es una danza sexista

Normalmente no suelo decir que bailo danza oriental, no lo decía en la universidad, tan solo a mis amigos, y tampoco suelo decirlo en otros ámbitos, ni profesionales ni sociales, porque siempre he tenido que aguantar comentarios sexistas o jocosos. Y estoy harta. Harta porque donde hay gente que solo pueden ver un traje de dos piezas y un baile "lujurioso", yo solo he podido ver desde que empecé a bailar hace doce años ha sido una danza que rescató una feminidad que había sublimado, me enseñó la diferencia entre sexualidad y sensualidad y que, como un día dijo el maestro Fathy Andrawis: "La bailarina ha de danzar como una reina y no como una sierva del sexo".
Bailo todos los fines de semana en un restaurante y he de decir que nunca me he sentido sexualizada, al revés, me he sentido respetada tanto por mis jefes y jefas como por los clientes, ha sido en la vida cotidiana, donde he sentido más afrentas en ese sentido.
Así que, por favor, quiero hacer un llamamiento para que tomemos conciencia sobre lo importante que es esta danza para liberarnos de complejos, ganar confianza y generar grandes dosis de positividad, todo lo demás o dejan de ser prejuicios y doble moral, que para mí no tienen nada que ver con todo lo que puede aportar esta maravillosa danza, y no digo baile, digo, danza, la diferencia para mí es grande, la danza, además, de mover el cuerpo, mueve el alma, y eso es lo que transforma todo.
Pura alquimia.

miércoles, 5 de octubre de 2016

El Baile Cura

Hoy quiero romper una lanza a favor del arte, que no nos vamos a engañar, a veces lo menospreciamos porque como la mayoría de las cosas más valiosas, parece que "no sirve para nada".

Y quiero deciros algo, hoy en día estamos demasiado ocupados para irnos encima después de trabajar o estudiar a bailar: "déjate, que ya bastante tengo". A raíz de un problema familiar pensé en dejar aparcado el baile por un tiempo porque realmente era lo que menos me apetecía hacer, no me "nacía" bailar, me parecía irresponsable por mi parte debido a todo lo que tenía encima, pero paradójicamente una vez más, fue lo que más me ayudó a echarle coraje y ganas al camino que nos deparaba el día a día. Iba a dar clase al centro cultural de Moratalaz desde el hospital Gregorio Marañón y en el coche iba pensando en las pocas fuerzas que tenía para empezar y encarar la clase de la que era profesora, pero sin saberlo, mis alumnas me alentaban con su sonrisa y su entusiasmo y acababa olvidando la atmósfera fría del hospital.

Así que desde aquí, solo quiero daros la bienvenida al curso y deciros eso, que aún cuando no apetece bailar, aún cuando está cayendo la de San Quintín, no dejes de bailar, aunque no sea todos los días, aunque al principio pienses si te merece la pena apuntarte, aunque tengas dudas de si es para ti o no.

Porque el baile cura, y en los tiempos que corren, hace falta "más baile y menos Prozac", o lo que es lo mismo, subir los niveles de serotonina de forma natural, social y con menos efectos secundarios.

martes, 23 de agosto de 2016

No, tú no sirves para bailarina

Hace tiempo, leí este cuento en alguna parte y me influyó de manera profunda... Me enseñó el verdadero sentimiento de superación personal y cómo la seguridad en uno mismo es lo único que puede cambiar tu vida, que puede aparecer un maestro maestra que te guíe y dé luz en el camino, pero que es uno mismo quien tiene que creer en sus posibilidades y crear su propio destino y construir un camino día a día hasta llegar a él.
Si quieres, puedes, pero solo te pido que quieras, que quieras con todo el alma, hasta que empiece a tomar forma, color, sabor y aroma...

lunes, 18 de abril de 2016

¿Por qué pertenecer a una Compañía de Danza?

La vida me ha ido demostrando muchas cosas, entre ellas que la vida parece a veces, que para bien o para mal, tiene pensado ciertos planes para ti que vas conociendo poco a poco.
Nunca quise ser bailarina, yo solo era "una chica que bailaba", nunca me planté dar clases o bailar profesionalmente. Como siempre he dicho las mejores cosas que me han pasado en la vida, tengo la sensación de que me han escogido ellas a mí, y que luego, yo las he aceptado e integrado con devoción en mi vida, y agradezco que me pasaran y se pusiera en mi camino porque no me han podido dar más dicha.
Cuando la directora de mi compañía, la Compañía Sándalo, me invitó a ser parte de su proyecto, me pareció desde el primer momento, un gran regalo, unos de los mejores que me podían ofrecer, y sabía que era una gran oportunidad para crecer tanto como en mi faceta como bailarina como a nivel personal.
Nunca sabes que será aún mejor de lo que imaginas, y es que si una bailarina tiene fuerza, la mezcla de energías de grandes bailarinas puede ser tan fructífero como creativo, una bomba, un "big bang"...
Yo he aprendido y me he nutrido de mis compañeras, sus estilos, su técnica, su generosidad tanto en el escenario como fuera, y he aprendido, que es un como una gran familia, artística, racional y visceral.
Nunca acabas de aprender todo del todo, pero yo, que siempre he ido tan "por libre" en la vida en tantos sentidos, he notado como una concatenación que me es necesaria. Mis compañeras dan a esta sirena anclaje y tierra firme, y madera, madera de Sándalo, que al bailar arde y llena la atmósfera de un aroma embriagador, y hay ciertas cosas, la mayoría, que compartiéndolas son aún más grandes si cabe.
 Hay que cosas que cuando está implicada tanta gente, dejan de ser una anécdota, para ser casi, eternas.
Esa es la alquimia del grupo.
Porque todas juntas, somos gente que soñamos, y los sueños compartidos, toman realidad...