martes, 30 de julio de 2013

Las ventajas de estar en una Compañía de Danza

A raíz de formar parte de una compañía de danza oriental me he dado cuenta de muchísimas cosas.
La primera de ellas es que ser parte de un ballet es una fuente incesante de aprendizaje, de humildad y de trabajo en equipo. Cuando empiezas a ser profesora, como es mi caso, empiezas una carrera en solitario tanto como pedagoga como bailarina solista, trabajas con grupos y tus alumnas ahondan en este trabajo en conjunto pero tú lo vives más desde fuera aunque puedas participar en alguna coreografía con ellas.
Cuando empecé en la compañía, encontré en mis colegas de ensayos mucha profesionalidad, humanidad y sobre todo estilos y técnicas distintas de las que me nutro día a día. Si en el mundo laboral la competitividad está a la orden del día, en el campo del baile se multiplica, por eso, tener compañeras que a parte de bailar sean consejeras y te apoyen porque ellas han tenido experiencias similares muchas veces, es un gran colchón y el mejor elixir para seguir adelante. Formas de coreografiar distintas, músicas nuevas por explorar, conocer otros tipos de elementos e integrarlos... A mis ojos, todo son ventajas. Si es verdad que por otro lado, son muchas horas de entrenamiento para fijar las coreografías, el carácter que quieres imprimir en las mismas, "limpiar" brazos, giros, para que haya una uniformidad... Nos perdemos muchos sábados, domingos, cuando en vísperas de alguna función la máquina (cuerpo) no para y se hace un sprint final agotador a veces, tanto físico como mentalmente., pero merece la pena, porque como siempre pienso: "que nos quiten lo bailao', lo aprendido y lo disfrutado".

Mi consejo es que si te vinculas a un grupo de danza los principios sean afines y las metas que se quieran alcanzar comunes y que siempre haya comunicación entre los/las componentes para evitar contratiempos.

Las cosas buenas de la vida, compartidas son mejores, por eso, las compañías y los grupos de baile son un gran germen para crear cosas grandes.


Jessica.


martes, 23 de julio de 2013

Diferencia entre Maestros y Profesores

Sin denostar a ninguna de estas dos figuras, querría hablar sobre la diferencia entre ambas bajo mi punto de vista.
Creo que todos en la vida hemos tenido estos dos tipos de docentes, no creo creo que uno sea mejor que el otro, pero si aportan cosas distintas en la vida de cada uno.

En mi caso he tenido más profesores que maestros, hay que tener algo especial para ser maestro, es más fácil ser profesor que maestro, el profesor se queda en una capa más superficial del aprendizaje, más técnica y más visible, el maestro, suele profundizar más en el conocimiento. El maestro crea un mundo nuevo al alumno, aporta algo más a la disciplina en cuestión, una esencia distinta, ese algo que alumno le motiva a seguir, a evolucionar, a retarse a sí mismo, a seguir buscando.

Con un maestro intentarás seguir unido aunque ya ni recibas sus clases, y con un profesor el vínculo es distinto, digamos que lo que te ha enseñado lo puedes encontrar en otros sitios. No tiene nada que ver el precio de las clases, por cierto. Personalmente, he asistido a cursos carísimos con profesionales que para mí han sido profesores y cursos muy baratos con gente que ha significado una piedra angular a nivel cognitivo y personal, así que, intentad no guiaros por ese patrón nunca.

Ah, sí, otra particularidad es que a los maestros es muy difícil olvidarlos, piensa en alguien que te haya enseñado, suelen ser personas que nos enseñan no sólo una base, sino que nos dan unos cimientos de comportamiento ante ciertas cosas, una actitud y una forma de tomar cualquier situación, eso es lo que diferencia a un maestro de un profesor, al primero jamás lo olvidarás y nunca querrás que salga del todo de tu vida porque siempre puedes seguir aprendiendo...


Jessica.