domingo, 30 de diciembre de 2012

¿Por qué bailar Danza Oriental? Beneficios de la Danza del Vientre.

Una de las causas que creo que me acercó a la Danza del Vientre, fue entre otras cosas, una lesión de rodilla que tuve, una condromalacia rotuliana (una erosión del cartílago que abraza la rodilla, produciendo inflamación y dolor) que en ese momento y después de bailar mucho y muy fuertemente, digamos que "me frenó" en seco.

No es a mi modo de verlo "una danza agresiva", está supeditada a los límites del cuerpo y no al revés, por lo tanto, no llevamos los músculos ni las articulaciones al extremo, si no al nivel que cada fisonomía.

Las rodillas están casi todo el baile en semi-flexión, lo que protege a tendones y ligamentos de movimientos bruscos, otro punto característico es el trabajo del suelo pélvico al bailar con la cadera basculada hacia adelante, se trabaja toda la musculatura interna y la zona abdominal, evitando dolores lumbares y problemas posturales.

En definitiva, creo que es por ello, por su universalidad, por lo que esta danza ha triunfado tanto en los últimos años, ya no se tiene que ser bailarina para bailar, se es bailarina porque se baila, que es algo muy distinto, una danza para todos, un gran regalo que ha sobrevivido a todas las vicisitudes.



miércoles, 19 de diciembre de 2012

Clases de Danza Oriental en Vallecas y Moratalaz

Clases de Danza del Vientre en Vallecas (Zona de la Albufera)

Academia Muévete
Calle León Felipe, 3
Horario: Miércoles de 21:30 a 22:30
Precio: 12´50 euros



Inscripciones para las clases de Moratalaz:
Si eres de Moratalaz y quieres bailar la Danza del Vientre, puedes apuntarte del 20 al 28 de Diciembre en el Centro Juvenil de Moratalaz, en la calle Fuente Carrantona, s/n.
L y x y m y j de 4 a 5 de la tarde.

lunes, 10 de diciembre de 2012

¿Se puede vivir solo de la danza?

Llevo mucho tiempo dándole vueltas a un tema que me atañe a mí y a muchas más profesionales de este campo, y es sobre hasta qué punto solo se puede vivir de la Danza, por lo menos en España. Por lo que observo, la mayoría de profesionales tienen una carrera universitaria o formación complementaria a la danza, y cada vez menos profesoras se animan a abrir su propia academia de baile. Pagar autónomos, el alquiler de un centro o incluso de las salas esta cada vez más complicado. Lo más  demandado es trabajar en algún centro, ya que es menor la responsabilidad frente a dirigir una academia  también se nota que con la crisis la afluencia a las clases es menor, ya no solo por la crisis económicas sino por el sentimiento general que procede de ella. Cuesta más salir de casa e ir a clase aunque luego se salga mucho mejor tanto a nivel físico como anímico.
También pienso que hay dos vidas entre comillas: la vida matinal donde la bailarina o bailarines se dedican a trabajos más convencionales, y que normalmente le aportan el groso de sus ingresos y vivir y subsistir en una sociedad donde todavía la danza es el hermano segundón de los oficios. La otra vida, es la vespertina donde la bailarina da sus clases o baila en teterías o restaurantes. Una esquizofrenia vital y laboral necesaria para poder ser lo que amas y poder llegar con algo de solvencia a fin de mes.