sábado, 26 de octubre de 2013

Clases de Zumba en Rivas

Esta nueva modalidad de baile aeróbico, nace utilizando música con ritmos latinos (merengue, cumbia, salsa...) es una mezcla de pasos libres y enérgicos, que aúnan baile, música muy divertida y pegadiza, una forma de hacer deporte y moverse de forma amena y entretenida, no dudes en probarlo, porque sin duda, repetirás...

Martes de 8 a 9 en la Casa de las Asociaciones de Rivas Vaciamadrid. Precio: 20 euros


Viernes de 6 a 7 en FisioRivas, situado en el centro comercial Santa Mónica, Calle Aloe, s/n, teléfono: 914991422


sábado, 5 de octubre de 2013

Isadora Duncan y el rechazo al ballet

En mi barrio han erigido una calle en honor de Isadora Duncan.
Estaría encantada de vivir en una calle con este nombre, por lo que significó en su día esta mujer para mí. A través de su autobiografía: "El arte de la danza y otros escritos".
En esa obra Isadora mostraba su oposición total al ballet francés de la época y reivindicaba una danza libre, que se adaptara al cuerpo de las mujeres y no al revés. Veía la danza clásica como una disciplina ardua y deshumanizada. La técnica de esta danza acababa por deformar las articulaciones de las bailarinas y se basaba primordialmente, en el dolor.  Ella apostaba por una danza descalza, por usar vestidos y atuendos vaporosos que dejaran fluir los movimientos sin encorsetar el cuerpo de la danzarina. Isadora Duncan encandilada por el piano de su madre, fue la precursora de la danza moderna, creó una escuela donde enseñaba esta modalidad y escudriñó un nuevo concepto en el campo de la danza.
Fue lo mejor que pude leer con 17 años, porque me di cuenta, de que cada cuerpo y alma necesitan un baile y una música distinto, una cadencia, un movimiento, cada instrumento una partitura, y cada zapato su horma.
Por eso, me encantaría vivir algún día, en la calle Isadora Duncan.

Jessica.

martes, 1 de octubre de 2013

Remedios contra la Crisis


Puede que haya crisis,
que no tengamos ganas de muchas fiestas,
de salir,
de nada.
Pero aún nos queda la música,
aún nos quedan los ritmos,
aún nos queda el cuerpo para hacerlo sonar al unísono.
Aún tenemos cosas por celebrar,
aunque sea el mero hecho de seguir vivos,
de seguir luchando,
que nada nos doblegue.
Que nada nos deje en silencio.
Parados.
Que nada te quite,
tus ganas de bailar.



Jessica.