lunes, 16 de febrero de 2015

Clases de danza del vientre los sábados

Empezamos un grupo de danza oriental los sábados en Rivas, de 12 a 13 horas.
El lugar donde estaremos bailando será en la escuela "Escena Studio", ubicada en el polígono Santa Ana, en la calle Cincel, número 11.
Puedes venir a probar una clase sin compromiso.
¿Te animas?
Mensualidad: 25 euros


miércoles, 11 de febrero de 2015

Motivación

Sigue nadando, sigue nadando...
Ser alumna y ser profesora, me ha enseñado diferentes cosas...
Lo primero es no desfallecer en el primer intento... ni en el segundo, ni en el tercero...
Recuerdo cómo con 17 o 18 años, cuando llevé una tarjeta a un restaurante árabe de Madrid y el propietario, después de mirarme de arriba abajo me espetó: ¿no tienes amigas con más carne? Yo, llena de ilusión, me quedé totalmente bloqueada... "Bueno, vuelve cuando tengas 3 kilos más", salí tan compungida que no recuerdo nítidamente qué restaurante árabe fue, por más que me lo han preguntado cuando cuento esta anécdota. Lo importante no es que venga una ola y nos tumbe, lo importante es como decía Dory de la película "Buscando a Nemo": "Sigue nadando, sigue nadando".
A día de hoy, lo importante es que uno se sienta triunfador, y triunfar no es estar en el candelero, triunfar es, a mí sentir, seguir nadando, y ser profesor o profesora, maestro o maestra, enseñar a los demás a nadar, a disfrutar de este océano llamado vida.
Por eso, los complejos, y las carreras contra reloj con los demás, no son más que lastres que nos vamos poniendo que no ayudan a mantenernos a flote en el medio acuoso.
No te digo que sea fácil, a veces será un paso de danza lo que se atragante, una coreografía, miedo, indecisiones...
Miedo al escenario, ese temor escénico, ese ¿"y si no lo hago perfecto"? Y si, y si, y si.
Cambia el y si, por un "¿Por qué no?"
Pase lo que pase, sigue bailando cada melodía que te ponga la vida por delante, en el emplazamiento y las tablas que tengan que ser, sigue bailando, sigue nadando. Zambúllete y sacude los miedos, pero no te los quites del todo, la adrenalina también es una gran inyección motivacional.
La incertidumbre, de subir al escenario y nunca saber qué pasará...
Y no, no te puedo prometer sprints milagrosos en esta carrera, pero te prometo que será una gran carrera de fondo, y a veces, seguir corriendo, es la manera de ganar en la vida, tal vez, la única.
Jessica.

lunes, 9 de febrero de 2015

Algo sobre mí...

Como todas las grandes cosas, llegué aquí por casualidad... "Me liaron", me engañaron, me enamoraron y me dejé. Cuando digo que la danza oriental me encandiló desde un principio pero dije que "no la veía para mí", la gente me mira raro. Pero es cierto, a priori nos llama la atención pero muchas alumnas me han dicho esa frase de alguna u otra manera, "no sé si es para mí". Así que quería empezar diciendo que cuando yo la conocí tampoco la vi afín a mi persona, pero como los grandes amores, no fue un flechazo, sino, un amor gestado a fuego lento,de esos que cuando te quieres dar cuenta, ya te ha atrapado.
Empecé a bailar "oriental" hace 10 años y a dar clase el año siguiente, si las cuentas no me fallan, 9 años de docencia que no cambio por nada en el mundo. Las sonrisas de las alumnas después de una clase, es lo más enriquecedor y motivador que he sentido nunca.
Aprendí con mi maestra, Vicky Ameijide, y luego me formé con Shokry Mohamed, Eva Chacón, Gloria Alba, entre otros, y he de decir que tengo la sensación de que jamás dejo de aprender.
De manera paralela, me titulé en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Imagino que la danza es comunicación, interacción y algo que decir, tal vez, por eso me encandiló siempre esta profesión, con la danza hablaba mi cuerpo y con la escritura, mi mente y mi alma, lo tangible y lo intangible, en palabras y sin palabras.
Pruébalo, hazlo tuyo, déjate embaucar, como hice yo un día por esta danza. Aún, no me he arrepentido...
Jessica.

domingo, 1 de febrero de 2015

Bailando en la Tetería de Rivas

Bailando en la Tetería de Rivas Vaciamadrid, un shabby, "Bint el Hitta". Desde la tetería nos invitaron a compartir unas coreografías que habíamos preparado y mis alumnas estuvieron maravillosas y creo que disfrutamos mucho, que al final es lo que más importa. El ambiente fue fabuloso y la estancia estaba ha rebosar.
Aunque os animo a que no solo veais los toros desde la barrera y os animéis a probar esta danza y a bailar con nosotras...
Espero que os guste.